¿Por qué elegir juguetes de madera?

¿Por qué elegir juguetes de madera?

Las Navidades están a la vuelta de la esquina y como cada año en estas fechas nos fijamos más en los juguetes para nuestros hijos, nos toca planificar las compras de regalos y no queremos fallar.

Si estás leyendo esto es porque te preocupa el tipo de regalos que recibirán tus hijos. Su calidad, durabilidad, atractivo, uso, etc.

Navegando por la red o paseando por la ciudad podemos ver como los juguetes de madera vuelven tímidamente a ocupar un pequeño lugar en los escaparates. Y es que cada vez somos más los padres que abrimos los ojos y valoramos la calidad de los juguetes, más que la cantidad o el precio. 

Vamos a comparar los juguetes de madera versus los juguetes de plástico.

Mirando esta fotografía, las diferencias son abismales y saltan a la vista. Imaginaros que tenéis el coche de madera en la mano derecha y el coche de plástico en la mano izquierda. ¿Sentís lo mismo? Aún y sin poder tocar estos dos coches de juguete, podemos percibir la diferencia en cuanto al peso, colores, tacto, ruido...Este hecho ya dice mucho de que se trata de dos tipos de juguetes muy diferentes.

Empezando por el peso, los juguetes de madera son más robustos, más pesados y tienen más presencia. Los juguetes de plástico, al ser más ligeros, les restan importancia al juego y al propio juguete. 

 

El tacto es otra de las primeras sensaciones que percibimos al sostener un juguete. De todos es sabido que el plástico es un material frío y la madera es un material cálido. Los juguetes de madera proporcionan una sensación agradable al tocarlos y nos envían muchísimos más estímulos neuronales. Cada juguete de madera ofrecerá un tacto diferente, ya que la madera tiene irregularidades. El plástico es todo y siempre igual.

En arquitectura, por ejemplo, es innegable la calidez y acogimiento de una casa de madera.

Todas esas sensaciones que percibe nuestro cerebro, se multiplican exponencialmente en el cerebro de los niños.

La sencillez es otra de las características de los juguetes de madera. Aunque existen juguetes de madera muy sofisticados, lo habitual es que estos sean sencillos y no estructurados (o poco). El niño tendrá el trabajo de tirar de imaginación para que el juguete sea o haga lo que él quiera.

Los juguetes de plástico tienen hasta el más mínimo detalle, y suelen incorporar luces y sonidos. Los niños toman un papel pasivo como mero observador. El juguete hace y el niño mira. 

Además, un juguete de madera poco definido es mucho más versátil, ya que en un momento dado puede ser un coche y en otro puede ser una nave espacial, por ejemplo, o un tractor :o

Los juguetes de madera ofrecen una larga durabilidad. Son más caros, pero compramos menos y de mayor calidad. Los de plástico suelen ser más frágiles, se rompen con mayor facilidad (sobre todo si son económicos) y generan que se tengan que comprar nuevos juguetes de repuesto. Y así se entra en la rueda de comprar, usar, tirar. 

Los juguetes de plástico, a parte de tener un uso determinado, acompañan al niño solamente durante una corta franja de edad. Los niños crecen rápido y los juguetes se quedan "pequeños", infantilizados. En cambio, los juguetes de madera suelen ser evolutivos y un niño con 3 años y otro con 6, pueden jugar perfectamente con el mismo juguete de madera

Con todo eso, no olvidemos que la madera es un material respetuoso con el medio ambiente y el plástico es altamente contaminante.

Es importante decir también que no todos los juguetes de plástico son iguales, los hay de mejores y de peores. Hay juguetes de plástico de construcción, por ejemplo, que son fantásticos para la imaginación y habilidades varias. Y lo mismo pasa con los juguetes de madera, hay calidades diferentes.

Así que lo importante es comprar con consciencia y conocimiento.

 

 

 

 


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