¿Cómo te sientes hoy? Reconocer las emociones con Emoying.

Las rabietas son normales durante el crecimiento infantil. Los pequeños no saben expresar sus emociones y reaccionan de la única manera que saben ante ellas: gritan, lloran, patalean… Es normal que aparezcan estas temibles rabietas, y es más, es deseable que así sea ya que es señal de que están aprendiendo a gestionar sus emociones.

Pasar por esta fase con un adecuado acompañamiento por parte del adulto ayudará a alcanzar un equilibrio emocional en un futuro.

Una de las maneras más recomendables de afrontar (no evitar) las rabietas, además de adelantarse a ellas, es enseñar a los niños a reconocer sus emociones, diferenciarlas y a expresarlas oralmente.

Podemos ayudarles a que adquieran el lenguaje emocional necesario para entender qué les pasa en cada ocasión y así expresar lo que sienten a los demás. Para eso, hay muchas herramientas y actividades, y hoy os presentamos una que nos encanta: el juego Emoying.

Emoying es un juego ideal para aprender a identificar las emociones más básicas en la primera infancia. 

Con un diseño simple y claro facilita que podamos llevar a cabo muchas actividades con los niños/as para identificar las emociones que sienten y comprender qué situación les ha llevado a sentirse de una determinada manera.Consta de medias caras con ojos y otras medias caras con bocas para combinar entre sí.

Se trata de un juego divertidísimo, donde los Emoying se ríen, se asustan, se enfadan, se sorprenden, se mofan,...

Ellos deciden qué expresión representar combinando las mitades e intercambiándolas entre sí. Con las 20 piezas, ¡se pueden conseguir hasta 100 caras diferentes! Seguro que entre todas estas caras encuentran una que se adecua a su estado.

Todas las piezas estan imantadas, con lo que se facilita mucho la unión entre mitades y se pueden usar en la nevera o sobre una mesa.

Un barómetro de sentimientos: "Cuidado, no entres en mi habitación que estoy enfadado", "hoy puedes pedirme lo que quieras, te lo daré" y "quiero mimos".

Las piezas estan hechas de madera de haya maciza e imanes y las expresiones faciales están pintadas con pintura al agua ecológica.

Los Emoying son grandes. Cada cara tiene un diámetro de 12 cm y un grosor de 2 cm.

Los Nanoemo son otra opción. Son pequeños y es mucho más fácil llevarlos a todas partes. Comparten los mismos estados de humor y expresiones faciales que sus hermanos mayores. Se disgustan, se asustan, entran en éxtasis o se vuelven irónicos. Ríen, aman, dudan y se sorprenden. Miden 6 cm de diámetro y tienen un grosor de 1 cm.

Sin duda, esta es una herramienta que nos ayudará a fomentar la comunicación emocional a través del juego.


 


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